“Querido niño Dios, mi hermanito me está haciendo el favor de escribir esta cartita ya que, como sabes, no tengo brazos, bueno, tampoco tengo piernas. Pero tengo voz para dictarle a mi hermano esta humilde cartita que te pide humildemente un regalo para la navidad. ¡Ah! ¡Por favor! ¡No me vayas a traer otro sombrero!”
Se presentó Aladín
-Hola, soy Aladin, ¡vengo buscando a la vagabunda de su hija!|
-¿A la que?
-¡Aladin!





