“Querido niño Dios, mi hermanito me está haciendo el favor de escribir esta cartita ya que, como sabes, no tengo brazos, bueno, tampoco tengo piernas. Pero tengo voz para dictarle a mi hermano esta humilde cartita que te pide humildemente un regalo para la navidad. ¡Ah! ¡Por favor! ¡No me vayas a traer otro sombrero!”
Aniversarios durmiendo juntos
-Oye, después de muchos años durmiendo juntos, ¿tú yo qué venimos siendo?
-Pues, ¡congresistas!






