Una amiga, sintiendo algo de envidia por la figura de la otra le dice:
–¿Por qué si tu y yo comemos lo mismo, yo me engordo cada vez más y tú sigues como si nada?
-Amiga, eso es por la constitución.
–¿Ah si? ¿En qué artículo dice que yo debo ser gorda y tú no?
Pregunta, pregunta, pregunta…
¿Qué hace un piojo en la cabeza de un calvo?
-¡Desintoxicándose!





