Al ver que el borracho viene en estado lamentable por la calle el cura le dice en tono caritativo:
-¡Hijo! ¿Por qué bebes tanto? ¿No te gustaría ser cristiano?
-No padre, ¡Me gustaría ser Messi!
Acompañada…
-Señora ¿Quiere que el padre del niño esté presente durante el proceso de parto?
-Prefiero que no querido doctor. ¡Es que no se lleva bien con mi marido!






