-Mami, ¿ya viste los pececitos que se la pasan limpiando la pecera por dentro?
-Si mi amor.
-¡Pues ya comprobé que no limpian por fuera!
No hay que dudar de la fidelidad
-Dudaba de tu lealtad, pero con lo que has hecho hoy te has ganado mi respeto y mi fidelidad. ¡Unidos por la eternidad!
-¡Ramiro! ¡No acaricies al perro que mordió a mi mamá!






