La niñera regresa del parque sin el bebé, la patrona bastante preocupada le pregunta:
-¿Que sucedió? ¿Por qué no trae a mi hijo y trae a este otro niño?
-Señora usted me ha dicho: “Si el bebé se ensucia lo cambia” ¡Eso hice!
El cigarrillo…
-Pastor, puedo dejar el cigarrillo cuando yo lo desee.
-Bueno, entonces, ¡déjalo ya!
-¡Dije cuando yo quiera, no cuando usted me lo diga!





