Al graduarse de bachillerato luego de 25 años de estudio el bobo Tanainas recibe el diploma. Le entregan el micrófono para que diga unas palabras:
-¡No sé qué decir!
-¡Tanainas agradécele a con quien hayas podido contar!
-Bueno. Quiero agradecer a mis diez dedos de las manos porque siempre puedo contar con ellos!
FelizA ño nuevo
Son las dos de la mañana de un día cualquiera en el mes de abril. Los dos ancianos duermen placenteramente hasta que el octogenario se despierta dando alaridos y frotándose el pecho mientras le dice a su anciana esposa:
-¡Feliz año nuevo!
Ella no entiende así que le pregunta:
-¿Qué es lo que dices viejo? ¡Estamos en diciembre!
-¡Feliz año nuevo!- Vuelve a gritar el anciano.
-¡Pero si estamos en diciembre!
Como el abuelo no para de repetir la frase, la anciana decide tomar los dientes del abuelo que los tiene en un vaso con agua en la mesa de noche. Es entonces cuando ya el ancianito puede hablar claramente y le vuelve a decir:
-¡FELIZA! ¡ME MUERO!







