Hambriento el cliente le pregunta al mesero:
-Mesero, ¿dígame que tiene para hoy?
-Sopa de tubo…
-¿De tubo? suena raro, pero tengo tanta hambre que no dude en traérmela.
Al rato el mesero aparece con una sopa insípida y con nada más que consomé en el plato. El cliente defraudado le cuestiona:
-¡Oiga! ¿Esto es la sopa de tubo?
-Si señor, «tuvo» pollo, ¡pero se lo sacamos!
¡Abajo el juez!
Muchos están haciendo alboroto en el juzgado así que el juez golpeando con su maso en la mesa advierte:
-¡Silencio! El próximo que vuelva a decir algo en contra mía lo echo inmediatamente a la calle!
En eso se escucha en el recinto una voz muy decidida:
-¡Abajo el juez!
Entonces el juez aclara:
-¡Eso no lo incluye a usted señor acusado!






