En el emboltellamiento

La preocupada y muy enojada esposa le marca al teléfono a su alcohólico esposo:
-¿Dónde estás?
En tono alicorado el esposo le dice:
-Mi amor, ¡no he podido llegar porque estoy en un embotellamiento!
-¿Y a qué horas crees que vas a llegar?
-¡Cuando se acaben las botellas!