La anciana le pregunta a su hija por el lugar en el que en este final de año pasarán vacaciones con su familia. La hija le comenta:
-Mamá aún no sabemos a dónde iremos. No nos hemos puesto de acuerdo con mi esposo y los chicos, pero creo que nos inclinamos por un lugar solitario, silencioso y donde casi nunca hayan visitantes.
La abuela responde:
-¡Ah bueno hija! Pues entonces, ¡Vénganse para mi casa!
Las campanadas del reloj
-Compadre, ¡ayer llegué a mi casa a las 12 y mi mujer me daba un garrotazo por cada campanada del reloj!
-¿Y qué vas a hacer hoy compadre?
-¡Llegar a la una!







