El papá, al escuchar los aullidos del perro le dice a Benito:
-¡Benito! ¡No le tires la cola al perro!
A lo que el niño contesta:
-Papi, yo no se la tiro, ¡solo se la cojo pero él es el que tira!
Antes de una liberación averigüe
Pastor, yo creía que estaba endemoniada, le hicimos tres exorcismos con curas, dos liberaciones con pastores, hasta que me di cuenta que era santandereana!






