En navidad, el pobre pordiosero pide comida de puerta en puerta. Al golpear en la última del barrio la señora abre y le dice el necesitado hombre:
-Señora por favor, ¿podría darme algo de comer? ¡por favor! ¡que no sea ni natilla ni buñuelo que ya me tienen hasta aquí!
El número…
-Benito, ¿cuántos novios tiene tu hermana?
–¡No sé!, ¡porque yo solo sé contar hasta 20!






