-Padre, yo puedo dejar el cigarrillo cuando quiera.
-Excelente hijo, entonces ¡déjalo ya!
-Padre, ¡Dije cuando yo quiera, no cuando usted me lo ordene!
Cómo refrescarse en el verano
-¿Aló?
-¿Si Aló? Mira, ¡Solo te llamaba porque está haciendo mucho calor y quería refrescarme con el “frío” de tu indiferencia!






