Con su finísimo automóvil Porsche llega el orondo jefe a la empresa. El celador de la puerta que gana el misero sueldo mínimo le dice:
-¡Uy jefe! ¡Qué carrazo se ha comprado!
-Gracias Bermúdez. ¡Y si usted trabaja duro este año el próximo que me compre va a ser mejor!
Como amar a la suegra
-Yo a tu mamá la quiero como al buen vino!
-¿De veras? ¿Conservada?
-Si, ¡y guardada bajo llave! ¡en una bodega profunda! ¡oscura y fría!





