El pediatra se frotó las manos y le dijo a su esposa muy entusiasmado:
-¡Dos sarampiones mas y terminamos con las cuotas del carro!
Maestro comilón…
Papi, ayer mi maestro se comió en la fiesta, ¡Treinta hamburguesas y diez refrescos!
-¡Ah caray! ¡me gustaría conocer a tu maestro Benito!
-Pues, ¡date prisa papi! ¡porque hoy lo entierran!






