Dos amigos conversan:
-Oye, me encanta que mi hijo regrese a clases porque allí siempre se desenvuelve como pez en el agua.
-¿De veras? ¿Y qué hace?
-¡Nada!
La constitución…
Una amiga, sintiendo algo de envidia por la figura de la otra le dice:
–¿Por qué si tu y yo comemos lo mismo, yo me engordo cada vez más y tú sigues como si nada?
-Amiga, eso es por la constitución.
–¿Ah si? ¿En qué artículo dice que yo debo ser gorda y tú no?






