En la habitación en la luna de miel, la atribulada mujer le dice a su esposo:
-Amor, ¡Tírate un pedo!
-¿Y para qué?
-¡Es que quiero que se vaya ese olor a pecueca!
Buscando un unicornio para la esposa
-Esposa mía, después de años de búsqueda, ¡aquí tienes el unicornio que me pediste!
-¡NO! ¡Ese no es del blanco que yo quería!





