Un hombre le cuenta una historia a un amigo:
-imagínate que una vez iba un hombre caminando por la calle cuando sintió un irresistible olor a caca. Creyó que muy seguramente se habría untado el zapato así que levantó una pierna y se miró y no tenía, levanto la otra pierna se miró y nada, entonces levantó la otra pierna y tampoco, entonces levantó otra pierna y nada…
-Espera, espera- Lo interrumpe el amigo- ¡No entiendo por qué levantó tantas piernas!
-¡Ah! ¡es que era el hombre araña!
Colecta para el entierro de un abogado
Cosa rara pero en este chistes el abogado murió pobre, así que tienen que organizar una colecta de fondos por la calle. El pobre familiar del abogado le dice a una persona que pasa por la calle:
-Perdón que le moleste, ¿me podría regalar diez mil pesos?
-¿Diez mil pesos para qué?
-Para enterrar a un abogado
-¿¡Para enterrar un abogado!?… ¡tome le regalo cien mil, entierre a diez!








