-Nuevamente, ¡Si alguien tiene algo que objetar, que hable ahora o calle para siempre!
-Carlos! ¡Eso ya lo había preguntado el cura!
-Si mi amor, ¡Pero es que hay mucho distraído!
El préstamo al vecino
Benito llega ala puerta de la vecina, golpea y cuando esta sale le dice:
-Vecina, le manda a decir mi mamá que si por favor le presta sus tijeras de sastrería.
-Pero, ¿luego ella no tiene unas? Yo se las he visto.
-Si, ¡pero es para abrir una lata de sardinas y no las quiere dañar!






