Dice el hombre levantándose y dispuesto a salir a sus amigos de la mesa:
-Perdonen que me vaya pero es que tengo una convención esta noche.
Todos le dicen que no entienden así que él aclara:
–Si, ¡tengo que convencer a mi mujer que me deje salir esta noche!
Yo no. Mi mamá si…
La muchacha poco agraciada físicamente le escribía una carta a Santa Claus:
-«Querido Santa, sé que me he portado mal todo este año, así que no pediré nada para mi. ¡Me lo merezco! Pero mi madre ha sido una fiel cumplidora de sus deberes y muy obediente. Así que anda, concédele un yerno bien guapo, adinerado, juicioso, fiel y deportivo, ¡Porque ella sí lo merece!







