Bastante afanado llegó el hombre a la cabina de sonido del estadio que estaba atiborrado de hinchas -Señor!- le imploro al encargado del sonido general del estadio:
-¡Es que perdí a mi esposa en medio de la multitud! ¡Por favor! ¡Présteme el micrófono para que ella me oiga a través de los alto parlantes del estadio!
Al ver la desesperación del atribulado marido el ingeniero de sonido accede para que este solitario marido le hable a su esposa a través de los altavoces que amplifican la voz a los cincuenta mil hinchas presentes. El hombre toma el micrófono y canta:
-¡LIBREEE!! ¡COMO EL SOL CUANDO AMANECE YO SOY LIBREEE!!
La valentía del borracho
Dos borrachos están bebiendo en el bar uno de ellos dice decidido:
-Me voy.
El otro le recrimina:
-No seas cobarde. No le tengas miedo a tu esposa. Mira como hago yo…
Toma el teléfono y marca un número, del otro lado contesta la voz de una mujer y el borracho empieza a decirle en un tono muy fuerte:
-¡Mira! ¡Quiero que sepas que no te tengo miedo y aquí las órdenes las doy yo! ¡Me voy a quedar bebiendo con mi compadre hasta la hora que yo quiera y allá tú si te enojas! ¡No me importa!.
Cuelga y el otro le dice aterrado:
-Oye, ¡Yo no soy capaz de hablarle a mi mujer así!
-Ni yo tampoco. ¡Yo llamé fue a la casa tuya!






