Le parecía bastante raro a la novia de Tanainas que siempre la invitara a comer pera. Nunca a otra cosa que no fuera pera. Así que un día la muchacha le pregunta:
-Tanainas, ¿por qué siempre me invitas a comer solo pera?
A lo que el bobo responde muy seguro:
-Acaso no escuchastes la predicación del pastor el otro día que dijo: El verdadero amor, «es-pera!»
Cómo lograr que la suegra se callé
Dos amigos conversan luego del fin de semana:
-Estábamos ayer con la familia mirando el paisaje al borde de un precipicio y mi suegra no paraba de hablar, duró hablando sin parar dos horas, hasta que por fin se cayó.
-¿Se calló?
-Bueno, la verdad no fue que se cayó… ¡fue que yo la empujé!






