Es conocido que en el cielo no se casan ni se dan en casamiento. Pero San Pedro quedó sorprendido cuando a su despacho ubicado en el cielo llegó una pareja con deseos de casarse. San Pedro intenta por todos los medios hacer que desistan de su idea pero aquella pareja está tan enamorada que San Pedro les aclara que será difícil encontrar una cura en el cielo.
Se tardan cien años en encontrarlo, (parece que allí son escasos) pero finalmente lo encuentran y la pareja contrae nupcias en el cielo.
Pasan los años y la pareja acude nuevamente a la oficina de San Pedro porque no pueden vivir juntos, se odian, se tratan mal y quieren separarse. Así que San Pedro les aclara:
-A ver querida parejita. Entiendan: si nos costó cien años encontrar un cura aquí en el cielo, créanlo, ¡Encontrar un abogado nos va a costar un siglo!
El actor…
Pablo había buscado todas las posibilidades de ser actor de cine, Había acudido a todas las audiciones, se había regalado como extra, como actor «doble» en las escenas de riesgo lo que le había causado sendas heridas, huesos rotos, la pérdida de un ojo y toda clase de secuela físicas. No le importaba hacer eso gratis con tal de que la gente lo reconociera sin embargo eso nunca sucedió.
Ya en su época de adultez se rindió luego de treinta años insistiendo sin que nadie nunca jamás lo reconociera.
Un día estaba en una cafetería tomándose un café cuando advirtió que una hermosa mujer no paraba de mirarlo así que decidió acercársele y preguntarle el por qué, a lo que la mujer le respondió:
-Es que me parece haberlo visto a usted en una película.
Pablo no lo puede creer, ¡Por fin lo han reconocido! se pone feliz así que le pregunta a la hermosa mujer:
-¿En cuál película?
-No sé en cuál, ¡Pero yo recuerdo que lo vi haciendo fila para entrar al cinema a ver una película!






