Esta es una historia bastante rara. El era calvo, hasta aquí todo normal, pero ella también lo era. Se enamoraron y se casaron este par de calvos. Al regresar de la luna de miel ella está embarazada, se ponen felices este par de calvos, pero aún mucho más cuando les nace un hijo… con un pelito en la corona. El padre calvo al ver aquello exclama:
-¡Mira! ¡Un hippie en la familia!
Pa’l perro…
Al terminar de almorzar en el restaurante, el papá de la familia pobre se da cuenta que ha sobrado algo de comida así que le dice al mesero:
-Caballero, me echa lo que sobró en una caja por favor? Es para dársela al perro..
Benito se entusiasma entonces y dice:
-¡Uy que chévere! ¡me van a comprar perro!






