Un cerdo y unas gallinas van pasando por una calle frente a una iglesia cuando ven un letrero que decía:
«Desayunos de huevos y jamón pro-misioneros».
La gallina le dice al cerdo:
-Mira, ahora desayunaremos muy bien y a al mismo tiempo estaremos cooperando con las misiones. ¿Ya ves? De esa manera estaremos yendo a la obra misionera nosotros mismos!
El cerdo, medio perturbado, le contesta:
-Sí. Pero ustedes salen ganando en este asunto porque sólo tienen que dar una ofrenda, ¡Pero yo tengo que sacrificarme!
No comer sin ensalada
El cliente se sentó en la mesa del restaurante y ordenó un bistec a caballo. El mesero le pregunta:
-¿Y la ensalada?
-¿Ensalada? No. Yo no quiero ensalada, tráigame el bistec.
-¡Lo siento señor pero tiene que comer ensalada!
-¡Pero es que no me gusta la ensalada, la verdura nunca ha sido mi preferida!
-Pues, si no hay ensalada… ¡no hay bistec!
El cliente al ver la intransigencia del mesero, como tiene tanta hambre y no desea ir a buscar otro restaurante le acepta que traiga primero la ensalada.
Pasaron más o menos quince minutos. El cliente está mas hambriento y ya malhumorado, así que llama al mesero.
-Mesero.. ¿Por qué se demora tanto? ¿Mi ensalada?
-¡Qué pena señor pero fue que se nos acabó la ensalada!






