Estaba acusado de haber matado a su papá y a su mama. Lo tienen frente al juez, pero le tocó un abogado defensor tan bueno que cuando le concedieron la palabra dijo:
-¡Solo pido piedad para este pobre huérfano!
Distinguir a las abejas
-Podemos distinguir a la reina por su abultado abdomen.
-¡Fernando! ¡deja de darle con el palo a mi madre en la barriga!
-Las obreras la defienden.






