Un hombre sale triste del hospital. Camina despacio y de pronto advierte la presencia de un ladrón que le dice:
-¡El dinero o la vida!
-¡Ah! ¿tú también eres doctor?
Solución sencilla…
El hombre le consulta al doctor:
-Doctor, ¿Qué hago para que mi esposa no quede embarazada en estas vacaciones?
-Sencillo hombre, ¡llévesela con usted!





