Benito viene por la calle con su gato. La vecina, queriendo saber cuán peligroso era el animal le pregunta al niño:
-¿Araña?
A lo que el niño responde:
-Araña no vieja tonta… ¡gato!
No hay plata
Lo vio y le pareció el colmo lo que había hecho para pagar la deuda así que lo increpó:
-¡Oiga insolente! ¡En el banco me rechazaron su cheque!
A lo que respondió el descarado:
-¿Se da cuenta? ¡No tiene plata el banco mucho menos voy a tener yo!





