La esposa muy preocupada le pregunta al forense:
-Doctor, doctor ¿cómo está mi esposo? ¿Puedo entrar a verlo?
-No. No le conviene entrar así resfriada, ¡hace demasiado frío en la morgue!
En qué se parece…
¿En qué se parecen los abogados a los bananos?
En que por más que lo busques, nunca encontrarás uno que sea recto.





