Dos amigas conversan:
-Oye, ¿No es un poco joven tu novio?
-¡Nah! ¡Qué va!
-Por cierto, ¿dónde está?
-¡Castigado! ¡no me sale!
Es por su bien
El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!





