No sabemos ni qué decir en un velorio. Un tío mío se tropezó con el cajón de la abuela y dijo: “¡Ay Dios! ¡Casi me mato yo también!”
Morir por la gata
El enamorado gato le dice a la gata en selo:
-¡Por tí sería capaz de morir!
Ella pregunta:
-¿Ah si? ¿Y cuántas veces?






