Dos amigos conversan, uno le dice al otro:
-¡Qué gordas son tus hijas!
Al oír la osadía de su amigo le replica:
-¡Oye! ¡Como osas!
-¡Y como elefantas también!
Como amar a la suegra
-Yo a tu mamá la quiero como al buen vino!
-¿De veras? ¿Conservada?
-Si, ¡y guardada bajo llave! ¡en una bodega profunda! ¡oscura y fría!





