Dos borrachos están bebiendo en el bar uno de ellos dice decidido:
-Me voy.
El otro le recrimina:
-No seas cobarde. No le tengas miedo a tu esposa. Mira como hago yo…
Toma el teléfono y marca un número, del otro lado contesta la voz de una mujer y el borracho empieza a decirle en un tono muy fuerte:
-¡Mira! ¡Quiero que sepas que no te tengo miedo y aquí las órdenes las doy yo! ¡Me voy a quedar bebiendo con mi compadre hasta la hora que yo quiera y allá tú si te enojas! ¡No me importa!.
Cuelga y el otro le dice aterrado:
-Oye, ¡Yo no soy capaz de hablarle a mi mujer así!
-Ni yo tampoco. ¡Yo llamé fue a la casa tuya!
¿Cómo me llamo yo?
Adán está poniéndole nombre a los animales así como se lo ordenó Dios. Al llegar al animal orejudo le dice:
-Tú te llamarás burro.
-¿Cómo?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡Burro!
Adán continúa poniéndole nombre a los animales del Edén. A las dos horas cuando regresa el animal le pregunta nuevamente:
-Disculpe don Adan, ¿cómo fue que m dijo que yo me llamaba?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡BURRO!… ¡IDIOTA!
-Ay don Adán, no me lo aprendí solo, ¡mucho menos ahora que le puso apellido!







