El empleado que escasamente se ganaba el salario mínimo le dice a su jefe:
-Jefe, le manda a decir mi esposa que me aumente el sueldo.
El jefe en el mismo tono le responde:
-Bueno, ¡Voy a preguntarle a la mía a ver si se lo concede!
¿Las deudas te quitan el sueño?
No paraba de dar vueltas en la cama aquel hombre. A las cuatro de la mañana su esposa no aguanta más y le pregunta enojada:
-¿Qué te pasa? ¡No puedo dormir sintiéndote dar vueltas en la cama toda la noche!
-Es que le debo medio millón de pesos al vecino, ¡mañana se los tengo que pagar y no sé como!
La mujer, sin pensarlo dos veces, se para, va hasta la ventana, la abre y grita a hacia la casa de al lado:
-¡Oiga vecino! ¡Sepa que mi esposo no tiene con qué pagarle el medio millón de pesos que le debe!
Se dirige nuevamente a la cama y le dice a su esposo:
-¡Ahora sí! ¡duérmete! ¡que ahora el que no podrá dormir es él!






