La anciana, como cosa rara, ha asistido a un concierto de Heave Metal, las canciones de rock pesado suenan y la viejita no para de mover la cabeza al ritmo estridente de la música. De pronto empieza a gritar en medio de la multitud de personas grandes y jóvenes:
-¡Prendan la luz! ¡prendan la luz!
Es tanta la gritería que detienen el concierto. El fortachón que está al lado de la anciana le pregunta extrañado:
-¿Qué pasa anciana? ¿por qué quiere que prendamos la luz?
-¡Porque se me ha caído el chicle!
-¿Y porque se la cae el chicle vamos a prender la luz?
-Si, ¡es que con el chicle iba pegada la caja de dientes!
Para descubrir si roncas
Cansado de las continuas quejas de su esposa por los ronquidos decidió poner una grabadora a escondidas para confirmar si era cierto lo que su atribulada mujer le contaba: que sus ronquidos eran demasiado fuertes. Puso la grabadora en la mesa de noche sin que su esposa se diera cuenta y al día siguiente al despertar lo primero que hizo fue escuchar la grabación y efectivamente, oyó los enormes decibeles de su ronquido… y también la voz casi silenciosa de su esposa que le decía a alguien: «¡Siga, siga que está dormido!»






