El suegro le pregunta al aspirante a la mano de su hija:
-¿Y con cuánto cuenta usted para mantener a mi hija?
-Con ochocientos dólares al mes.
-¡No me haga reír! Eso le doy yo a mi hija mensualmente.
-Pues… ¡Con esos ochocientos es que yo cuento!
Un hombre tiene palabra
-Don Cachaqueano, es que vengo por lo de la “deudita aquella”
-¿La deudita aquella? ¡Ah sí! mira, ¿por qué no vienes el próximo sábado?
–¡Pero si eso me dijo la semana pasada!
–¿Se fija? ¡Es para que te des cuenta que soy hombre de una sola palabra!






