-Pero querida esposa, ¡le mandé flores a tu mamá como me pediste!
-¡Si pero en una corona!
-¡Ah! ¡pero le mandé!
Es por su bien
El jefe le dice en tono de consolación al empleado:
-Sí, González, ya sé que el sueldo no le alcanza para casarse…, pero créame, ¡algún día me lo agradecerá!





