El hombre entra a la cafetería y sin pedir nada oara consumir le dice al dueño de la cafetería:
-¿Me da la clave del Wifi?
El ofendido dueño le increpa:
-¡Por lo menos, primero compré un café desgraciado!
A lo que sin inmutarse el descarado contesta:
-¿Todo seguido y con minúsculas?
Cómo encontrar a una buena esposa
Bastante afanado llegó el hombre a la cabina de sonido del estadio que estaba atiborrado de hinchas -Señor!- le imploro al encargado del sonido general del estadio:
-¡Es que perdí a mi esposa en medio de la multitud! ¡Por favor! ¡Présteme el micrófono para que ella me oiga a través de los alto parlantes del estadio!
Al ver la desesperación del atribulado marido el ingeniero de sonido accede para que este solitario marido le hable a su esposa a través de los altavoces que amplifican la voz a los cincuenta mil hinchas presentes. El hombre toma el micrófono y canta:
-¡LIBREEE!! ¡COMO EL SOL CUANDO AMANECE YO SOY LIBREEE!!









