El hombre entra a la cafetería y sin pedir nada oara consumir le dice al dueño de la cafetería:
-¿Me da la clave del Wifi?
El ofendido dueño le increpa:
-¡Por lo menos, primero compré un café desgraciado!
A lo que sin inmutarse el descarado contesta:
-¿Todo seguido y con minúsculas?
Contabilidad de amor
-Cariño, del 1 a 10 ¿cuánto me amas?
-¡Del 1 al 10 te amo mucho! Pero mamita, ¡del 11 al 20 me voy pa’l partido!





