Se va a suicidar Pablo Remalas. Se va a lanzar de un puente sobre un río. Tiene una roca amarrada al cuello. Justo antes de lanzarse ve a un pobre hombre al que le faltan los dos brazos que viene entrando al puente bailando mientras camina. Pablo recapacita. Piensa para si: “Yo, lleno de vida, con mis dos brazos y me quiero quitar la vida y miren a ese hombre que viene allí, sin brazos y bailando de alegría.
Se suelta la roca del cuello, detiene al “bailarín” y le dice:
-Oiga, ¡Usted ha sido un ejemplo para mi! Yo me quería quitar la vida pero al verlo a usted, que no tiene brazos y aún así baila de alegría he decidido seguir viviendo.
El hombre entonces le responde a Pablo:
-No señor, yo no estoy bailando de alegría. ¡Es una desgraciada pulga que me está picando entre las nalgas y no encuentro como rascarme!
Sin culpa…
La mamá manda a Benito a llevarle el almuerzo al papá. Cuando el padre lo recibe se da cuenta que le falta la pierna de pollo y el postre de cerezas así que le reclama a Benito:
-Benito, ¿Qué pasó? ¿Por qué falta parte del pollo y el postre?
-No tengo la culpa papá, ¡Por el camino se me cayó tu almuerzo y solo pude recoger la sopa!






