Adán está poniéndole nombre a los animales así como se lo ordenó Dios. Al llegar al animal orejudo le dice:
-Tú te llamarás burro.
-¿Cómo?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡Burro!
Adán continúa poniéndole nombre a los animales del Edén. A las dos horas cuando regresa el animal le pregunta nuevamente:
-Disculpe don Adan, ¿cómo fue que m dijo que yo me llamaba?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡BURRO!… ¡IDIOTA!
-Ay don Adán, no me lo aprendí solo, ¡mucho menos ahora que le puso apellido!
La verdadera causa de la infidelidad
El pastor le pregunta un asistente a su iglesia bastante coqueto:
-¿Por qué eres tan infiel?
-Pues, culpa de la composición con la que nos hizo Dios.
-¿Ahora le vas a echar la culpa a Dios? ¿Cómo es eso de que la culpa es de la composición con la que te hizo Dios?
-Es que soy infiel porque mi cuerpo está compuesta por 75% de agua pastor.
-¿Y eso que tiene que ver con tu infidelidad?
-¡Que el agua no se le niega a nadie!






