Adán está poniéndole nombre a los animales así como se lo ordenó Dios. Al llegar al animal orejudo le dice:
-Tú te llamarás burro.
-¿Cómo?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡Burro!
Adán continúa poniéndole nombre a los animales del Edén. A las dos horas cuando regresa el animal le pregunta nuevamente:
-Disculpe don Adan, ¿cómo fue que m dijo que yo me llamaba?
-¡Burro!
-¿Cómo?
-¡BURRO!… ¡IDIOTA!
-Ay don Adán, no me lo aprendí solo, ¡mucho menos ahora que le puso apellido!
¿Qué es lo quiere?
La chica entra la heladería:
-Buenas.
-Buenas tardes, bienvenida a la heladería.
-Me das un helado de menta fuerte con trazos de color azul.
-Ah no mamita ¡si quiere comer pasta de dientes vaya cómprela en la farmacia de al frente!







