Lo mismo que en el chiste anterior: La profesora ve a Benito muy flaco y demacrado así que le pregunta:
-Benito, ¿Qué tal la alimentación en tu casa?
-Profesora, muy bien. Allá comemos a la carta.
-¿A la carta? ¡Pero yo te veo muy demacrado y flaco!
-Es por comer a la carta. ¡Allá en mi casa solo el que saque el As de Oros come!
Los cubiertos…
Benito y su mamá están en el restaurante. La madre del niño increpa al mesero:
-Oigame señor, ¡usted me trajo la comida pero aún no me ha traído los cubiertos!¿con qué quiere que coma?
-Señora disculpe, recuerdo muy bien que hace unos instantes le traje los cubiertos. Eran muy finos, inclusive, ¡eran de plata!
-¿Que insinúa? ¿qué me los robé? ¡Ah de saber usted que en nuestra casa tenemos cubiertos!
Benito también aclarando le dice al mesero:
-¡Si señor! ¡y hasta de restaurantes más finos!





