El cliente grita al ver el desayuno que le ha traído el mesero:
-¡Mesero! ¡En mi plato hay un gusano!
-No señor, ¡Esa es la salchicha!
Posesa…
-Mamá, ¿Tu también crees que estoy poseída?
-¡O dejas de darle vueltas a la cabeza o mañana no te dejo vomitar al cura!





