Un hombre tiene palabra

-Don Cachaqueano, es que vengo por lo de la “deudita aquella”
-¿La deudita aquella? ¡Ah sí! mira, ¿por qué no vienes el próximo sábado?
–¡Pero si eso me dijo la semana pasada!
–¿Se fija? ¡Es para que te des cuenta que soy hombre de una sola palabra!