La esposa le dice muy enojada a su marido:
-¡Anoche en sueños llamabas a una tal Celina!
El hombre turbado no haya que responder. Se siente descubierto así que con rapidez mental le dice a su esposa:
-ehhh… ¡esa es una yegua del hipódromo a la que le aposté un dinero!
La mujer acepta la explicación y se tranquiliza. El marido sale a trabajar y al regresar en la noche su mujer está montada en cólera. Al verla tan enojada el marido le pregunta qué pasa:
-¡Pues que la “yegua” del hipódromo no ha parado de llamar por teléfono todo el día preguntando por usted!
Un hombre tiene palabra
-Don Cachaqueano, es que vengo por lo de la “deudita aquella”
-¿La deudita aquella? ¡Ah sí! mira, ¿por qué no vienes el próximo sábado?
–¡Pero si eso me dijo la semana pasada!
–¿Se fija? ¡Es para que te des cuenta que soy hombre de una sola palabra!









