El policía detiene en horas de la madrugada a un borracho:
-¿Para dónde va usted señor en ese estado de ebriedad tan tremendo?
-Voy a escuchar una conferencia sobre la importancia de dejar de beber, del daño que el alcohol causa en las personas, de la pobreza que trae en la familias el beber alcohol.
-Caray señor, ¿Y quién puede dictar una conferencia así a estas horas de la madrugada?
-¡Mi esposa!
Pedir la mano al suegro
El suegro le pregunta al aspirante a la mano de su hija:
-¿Y con cuánto cuenta usted para mantener a mi hija?
-Con ochocientos dólares al mes.
-¡No me haga reír! Eso le doy yo a mi hija mensualmente.
-Pues… ¡Con esos ochocientos es que yo cuento!









