Dos amigos conversan:
-Juan, mi esposa ya lleva dos semanas en dieta.
-¡Wow! ¡Qué bien! ¿Y cuánto ha perdido?
-¡Dos semanas!
Mentiroso…
-Una vez conocí a un hombre que vivía con el salario mínimo y tenía de mascota a un unicornio rosado.
-¡No seas mentiroso que nadie vive con el salario mínimo!





