Nuevamente el cobrador llega a la puerta de don Cachaqueano quien le ha “capoteado” una deuda hace rato:
-¡Don Cachaqueano, es que vengo por lo de la deudita aquella!
-¿La deudita aquella? ¡Ah! ¡Si! ¿Usted ha oído el refrán que dice que el tiempo es oro?
–Claro que si don Cachaqueano.
-Bueno, pues… ¡Que el tiempo le pague!
La mejor vendedora
Doña Inquina y doña ponzoña se encuentran. Inquina, queriendo generar en Ponzoña algo de envidia le dice:
-¡Estoy trabajando como especialista de mercadotecnia pública con énfasis en distribución aleatoria de productos de imagen cosmetológica pública consultados en magazines impresos de valores variados en especializado catálogo!
Inquina le dice:
-¿Estás vendiendo Yanbal cierto?
-¡Si!





