El hambriento cliente entra a un restaurante a ordenar su desayuno. Le dice al mesero:
-Mesero por favor, tráigame una tortilla de verduras por favor.
-¿La tortilla la quiere española o francesa?
-Me da lo mismo, ¡No la quiero para hablar con ella!
La yegua del hipódromo
La esposa le dice muy enojada a su marido:
-¡Anoche en sueños llamabas a una tal Celina!
El hombre turbado no haya que responder. Se siente descubierto así que con rapidez mental le dice a su esposa:
-ehhh… ¡esa es una yegua del hipódromo a la que le aposté un dinero!
La mujer acepta la explicación y se tranquiliza. El marido sale a trabajar y al regresar en la noche su mujer está montada en cólera. Al verla tan enojada el marido le pregunta qué pasa:
-¡Pues que la “yegua” del hipódromo no ha parado de llamar por teléfono todo el día preguntando por usted!





