Decía el descarado:
¡Soy tan puntual en mis negocios que si no puedo pagar una deuda a tiempo, prefiero no cancelarla!
A las buenas si
-¡Te quiero mi amor! ¡Te amaré toda la vida!
-¡Y yo a ti!
-¿Ves que no es tan difícil?
-Si mija.. ¿Puedes bajar ya la pistola?






