Se separó de la santandereana y al mes arrepentido le escribió en el WhatSaap:
“Extraño tu cama”
Y ella le respondió:
“¡Se la vendo desgraciado!”
Las cartas del restaurante
Le pregunta el mesero al cliente sentado absorto en la mesa:
—¿Qué desea el señor?
-Estoy mirando la carta.
—¿Le traigo la del restaurante?
-Mejor, ¡este 2 de copas no me dice nada!






