Entró a un restaurante chino con mucha hambre. El mesero le recomienda:
-Honolable homble tenel hamble, come aloz con lata!
El hambriento cliente piensa:
-«No sabía que había arroz enlatado, pero con el hambre que tengo lo voy a ordenar».
Ordena el cliente el arroz. A la media hora, luego de haberse senado su arroz le dice al mesero chino:
-Mire, no le noté nada raro a su arroz enlatado.
-No. Arroz con lata no sel enlatado. Sel mezclado con calne de animalito que mama de los latones, «lata»
Ganarse la vida
El posible suegro le pregunta a Pablo Remalas:
-¿Tú cómo te ganas la vida jovencito?
-¡Uy! ¿ganar dice? Yo, ¡como mucho la empato!






